Battle: Los Angeles (Invasión del Mundo: Batalla Los Ángeles) me pareció una película bastante buena y la verdad es que la disfruté mucho en el cine. Por un lado no estuvo a la altura de las altísimas expectativas que me había generado el primer trailer, cuando daba la impresión de ser una película de invasión alienígena planteada desde una óptica super real, una especie de The Dark Knight (Batman El Caballero de la Noche) para las películas de aliens. Por el otro no me pareció para nada que sea mala, como algunas críticas que leí previamente la calificaban.En dichas reviews decían que la historia no está muy bien cuidada, algo con lo que sólo coincido parcialmente, y que el filme caía en muchos lugares comunes y utilizaba casi todos los clichés del género, algo que me pareció bastante acertado (por ejemplo no hacía falta que los bichos hagan un ruidito como el de Alien o Depredador). Yo definiría la película como una mezcla entre Black Hawk Down (La Caída del Halcón Negro), District 9 (Sector 9) y Terminator: Salvation (Terminator: La Salvación), tres películas que tienen muy poco que ver entre sí, pero hubo elementos que me recordaron a cada una de ellas. El filme es de todas formas muy original y trata un tema que Hollywood usó hasta al hartazgo de una forma que hasta ahora no se había visto.
Uno de los puntos flojos de Battle: LA son los personajes, la película trata sobre un grupo de marines que debe pelear contra una sorpresiva invasión alienígena en Los Angeles, y los perfiles de estos personajes son similares a los que podemos ver en cualquier otra película de guerra, aunque no demasiado desarrollados. Tenemos las típicas relación de amistad entre ellos, los lazos familiares, e incluso los rencores del pasado que se resuelven durante del conflicto.

Tampoco es una película que de lugar a grandes actuaciones, Aaron Eckhart no está mal, pero está muy lejos del brillo de The Dark Knight o Thank You For Smoking (Gracias por Fumar). Bridget Moynahan (Erin en Blue Bloods, además de muchas películas) está altamente desaprovechada en un papel que en mi opinión le queda muy chico. También tenía ganas de ver algo más de Jim Parrack (Hoyt en True Blood), pero sus intervenciones, así como las del resto de los marines, son bastante escasas. Uno de los pocos actores que tuvo algo interesante con lo que trabajar es Michael Peña, el civil Joe Rincón, que se ve atrapado con su hijo en medio de la batalla, es el único que puedo destacar del elenco.
En mi opinión esto no es algo que sea culpa de los actores (que son en su mayoría buenos y conocidos) sino del guión. No es específicamente que el guión sea malo o la historia floja, pero el centro no está puesto en los diálogos ni en los personajes, la historia pasa por otro lado. Algo que también contribuye y que me pareció un grueso error es el uso de la música de fondo, practicamente en todos los diálogos importantes (que por otro lado no son muchos) el score era sumamente marcado e imponente, como si fuera el monólogo central en una película épica. Es como si el director te gritara en la oreja "¡¡¡ahora tenés que ponerte triste!!!", creo que si no hubieran abusado tanto de este recurso se hubiera apreciado muchísimo más el trabajo del elenco.
Hasta acá todo lo malo, ahora vayamos a lo que sí me gustó de la película. En primer lugar, si bien la premisa es fantasiosa, está narrado desde un punto de vista que se sienta lo más real posible, las escenas de la batalla están muy bien logradas y trasmiten realmente la sensación de desesperación que me imagino que los soldados deben vivir en una situación así. La película hace un muy buen trabajo en transmitir el tono opresivo de estar viviendo una invasión.














































